Los poderes notariales son documentos mediante los cuales una persona natural o una persona jurídica delegan en otra, u otras, la responsabilidad de actuar en su nombre en determinadas materias.

Para conceder un poder a otra persona y que de este modo le represente en un acto o contrato, basta con aportar los datos del apoderado y especificar las facultades que se quieren delegar.

En caso de un poder para pleitos, es necesario además identificar a los procuradores y letrados a los que se quiere conceder la representación procesal.

Si es un poder de una sociedad de capital, debe inscribirse en el registro mercantil.

 

La información contenida en esta página web es orientativa, de modo que las circunstancias del caso, el tipo de bienes, las condiciones personales o la fiscalidad aplicable aconsejan que se ponga en contacto con la notaría para que reciba un asesoramiento personalizado.